martes, noviembre 15, 2016

Primero el pensamiento y después la tecnología: el “creativo análogo”.




Un estratega publicitario debe ser capaz de enfrentar una hoja en blanco antes de sentarse frente al computador.

Muchos profesionales que trabajan en estrategias de marketing o publicidad creen y piensan que todo comienza y termina sentado frente al computador. Olvidan que la tecnología sólo es un aliado ejecutor de lo que primeramente se pensó y se creó. Esa inconsciente confusión está demostrada cuando vemos que los diseños son todos estandarizados y con una gran carencia de creatividad porque no están pensando ni creando. Trabajan sólo hasta el límite que puede entregar  una máquina. “No sabe Photoshop, no trabaja con tal o cual programa”, no sirve, dicen los tecnócratas y es muy posible que esa persona con un papel en blanco y un simple lápiz sea capaz de realizar excelentes creaciones. El “creativo análogo” confía en su capacidad creativa y su talento, no en un teclado.

Los profesionales de las más conocidas redes sociales utilizan lápiz y libretas para tomar apuntes para plasmar y guardar sus ideas. No se les ocurre, ni por casualidad, usar sus aparatos tecnológicos en esa labor. ¿Qué pasa? No están reemplazando sus software de diseño por el  papel. Cuando una idea y su respectivo boceto avanzan a una fase más concreta recién el proceso pasa a un computador donde esa idea se refina y se pone a prueba. Pensar, crear, anotar y recién después aparece la tecnología. Un concepto estratégico o creativo siempre termina teniendo un mejor desarrollo cuando una idea no parte desde una pantalla. Es obvio que lo digital permite hacer las cosas más rápidas, baratas y  fácil, pero sólo debe utilizarse al final de un proceso que comienza en la cabeza y después de pasar por un papel. La experiencia humana está en la cabeza. ¿Cuántos meditan antes de sentarse frente al computador?

Pensar es la única manera de crear una instancia mental necesaria para procesar pensamientos lejos de la tecnología. Así se logran mejores ideas. Esta llega y viene a la persona y no aparece cuando alguien está mirando una pantalla con los ojos blancos, para a ver si se le ocurre algo. Es más efectivo estar bajo la ducha, funciona mejor cuando se creatividad se trata. Para concretar un concepto es necesario que los profesionales se enfoquen en las ideas y no estar pendientes de la distracción que crean los detalles tecnológicos. Tomar notas en papel es más eficiente que hacerlo en un computador en términos de comprensión y memorización. Una forma más humana y no centrada en la tecnología.

Para promover la creatividad estratégica es mejor que las ideas se escriban en un papel porque componer las ideas como una narración obliga a articularlas de una manera más clara. Una libreta sirve para llevar las ideas y proyectos que se tienen en la cabeza a un medio externo digital que lo organiza como un proyecto ejecutable. Lo impreso tiene la habilidad de organizar la información de una manera especial, mientras que la tecnología es una interminable secuencia de datos. Los profesionales tienen que entender el trabajo que hacen. La automatización digital sólo crea técnicos promedio y carentes de la experticia necesaria en procesos creativos de calidad y más eficientes estratégicamente. Primero hay que tener conocimientos y habilidades estratégicas y creativas y después ser el amo de la máquina. La misión es buscar la mezcla correcta de recursos personales y herramientas tecnológicas para interactuar y experimentar creativamente. La comunicación tiene múltiples caras.

Para más información lea: “Revenge of analog” de David Sax. Lo encuentra en Amazon.

1 comentario:

esteban lob dijo...

O sea, estimado Herman, que el antiquísimo lápiz y su inseparable "hermano" el papel, nunca perderán valor.

Saludos.