miércoles, noviembre 30, 2005

Los 10 errores de la campaña de la señora Bachelet

1) Tener como Jefe de Comunicaciones al señor Solari.
¿Que experiencia y conocimientos tiene sobre el tema? Y pensar que hay especialistas que han estudiado muchos años para entender un tema tan complejo. Si es elegida presidente ¿Va a elegir a su equipo por amistad, ideología y no por capacidad? Ahí estamos mal.

2. Creer en las encuestas.
Chile es un país adolescente en mentalidad. Es impredecible e ilógico. Por lo tanto sus investigaciones inducen a error y solo favorecen económicamente a quiénes realizan esos trabajos.

3. Chile no está preparado para tener una mujer presidente.
Además de lo mencionado en el punto 2, este país es conservador y machista por lo tanto la gente, quizás, se está dando cuenta que la cosa quizás no funcione con una mujer presidenta que “puede ser manejada” por su partido, aunque ella diga lo contrario.

4. Creer que los otros candidatos no existían y no eran competentes.
Convencida por su partido se creyó el cuento y ahora Piñera le saca votos del centro y, por otra parte, Hirsch le quita los votos de la izquierda más extrema. Los candidatos, mientras compitan, van a intentar por todos los medios restarle votos y esto todavía no ha terminado.

5. No tener posicionamiento
Los asesores comunicacionales nunca le dieron un posicionamiento político definido. No marca una diferencia con los otros candidatos, salvo la pertenencia a un partido.

6. Aceptar que el Presidente y su equipo apoyen su candidatura.
Eso trae molestias porque se considera un abuso de autoridad.

7. Realizar una campaña de circuito cerrado
Es difícil realizar una campaña mirándose el ombligo y emitiendo propuestas que sólo son asimiladas y vitoreadas por la propia afición. La lucha política en sí no llega al ciudadano y no le interesa. La política sólo le preocupa a los políticos. La gente quiere solución a sus problemas.

8. No tener una historia política
La candidata no tiene un pasado que demuestre con hechos concretos su capacidad de realizar lo que propone en su campaña. Hasta el momento sólo es una apuesta por el discurso que emite.

9. Entender que los indecisos definen al final
Los indecisos siempre votan a ganar y deciden en los últimos días, porque no les gusta perder su voto. Son los que están “moviendo” las actuales encuestas.

10. Creer que la candidatura y el triunfo eran carrera corrida y ganada.
Los partidos de fútbol se ganan cuando se toca el pitazo final y en este match político eso no ha ocurrido todavía.

Tal vez gane la elección presidencial, en primera o segunda vuelta, pero no va a ser fácil como le hicieron creer los cientos de politiqueros que la rodeaban con sus voces y opiniones y que la llevaron a cometer errores en su estrategia política para llegar al sillón presidencial.

Los otros tres candidatos tampoco lo han hecho nada de bien. Al final los cuatro son productos mediáticos creados para satisfacer a la “afición” nada más. Ninguno tiene estatura de estadista y pesan menos que una pluma como candidatos.

No nos vayamos a encontrar con una sorpresa en Diciembre.

4 comentarios:

hagasbar dijo...

creo en todo caso que la bachelet ganará en primera vuelta... lo interesante será la segunda vuelta entre michelle y creo q piñera... el mes previo a esa elección será trascendental para los dos eventuales candidatos y cualquier cosa puede pasar...

Chauu....

Hugo Donaire Miles dijo...

faltaron mas pecados..
como decirle a la jiha que no se maneja ebrio...

Anónimo dijo...

se nota lo machista de los comentarios, tal vez Chile sea un país machista, pero un pulicista debe creer en los cambios de paradigma, si no, no habrían productos nuevos.
Tal vez Chile necesite una mano femenina, materna, que de mayor credibilidad que la política machista pero añeja, poco renovada.
Somos muchos los que necesitamos creer, si somos capaces de creer en las mujeres, seremos un país más grande y tendremos una excelente presidenta.
Y no corro ningún riesgo.

René González G.
Profesor

Anónimo dijo...

bien rené ahora solo te falta sentarte a esperar la visita del viejito pascuero.