lunes, mayo 29, 2006

La televisión chilena y su “comentada” mala influencia


"Las personas parecen más grandes porque se les mira de rodillas."

A diario vemos en los canales de la televisión chilena como los comentaristas de programas deportivos, espectáculos o eventos culturales se deshacen en elogios para personas de otros países que, tengan méritos o no, compiten con los chilenos. Los elevan a nivel de dioses y nuestros compatriotas quedan como “pobres chilenitos” tratando de alcanzar lo imposible. Lamentablemente este deplorable espectáculo verbal lo miran y escuchan miles de niños y jóvenes quiénes quedan con la sensación que somos poco o nada en cada actividad que hacemos por culpa de esos comentaristas que transmiten ese tipo de valores.

La sociedad actual está muy influida por los medios de comunicación en la formación de opinión y actitud. La televisión, principalmente, es uno de los factores más importantes de impacto en la gente. Influye con su poder mediático en las conductas y modos de vida de las personas, en su forma de actuar o de pensar modificando la forma en que comprenden la realidad que los rodea.

Un medio como la televisión habitualmente presenta la realidad distorsionada. Lo que se ve y escucha no es lo que sucede en la realidad sino que es la imagen de dicha realidad intermediada por los comentaristas. No se ve o escucha lo que uno elige, sino lo que otros eligen para que se vea o escuche. Cuando interviene la televisión una muralla se interpone con la realidad. Un mismo hecho lo conoce cada persona de manera diferente según sus características personales y en este punto la formación sin propuesta ganadora de los comentaristas va dejando con su estela de opiniones una verdad que parece absoluta.

Mediante un lenguaje televisivo verbal figurativo, pero no conceptual, apelan a los sentidos donde no existe una relación estrecha con la actividad mental elevada ni con proyectar valores superiores. Con comentarios subjetivos del tipo “que poquita cosa somos y que grandes son los otros” no ayudan a la juventud a tener una actitud ganadora en cualquier actividad que ellos desarrollen.

Además, es un hecho el limitado número de vocablos y frecuentes repeticiones que utilizan normalmente los comentaristas o animadores en los programas de televisión. La pobreza intelectual, de liderazgo y de vocabulario se deja sentir en cada emisión televisiva.

En la medida en que se estimulen la motivación en un contexto educativo y didáctico el liderazgo y el emprendimiento serán más importantes que nunca como factor para desarrollar una mentalidad diferente. Para ser un ganador y un emprendedor se requiere fomentar actitudes positivas, determinación en el actuar, motivación, confianza y optimismo. Por otra parte sentirse un líder, ser seguro de sí mismo, ser competitivo y estar dispuesto a tomar riesgos son valores que deberían estar presentes en cada comentario televisivo. Pero no es así.

Los verdaderos líderes sólo existen en las mentes y en los corazones de quienes creen en ellos. Los “comentaristas de la tele”, generalmente antiguos o jóvenes incultos, no deben olvidar que la única forma de no equivocarse es no intentar nada.

Si no queremos mirar de rodillas a los otros la televisión debe apoyar a personas dispuestas a cambiar el status quo, de ver las situaciones con una mirada nueva, de romper las reglas, cuestionar las normas y estar preparados para asumir riesgos personales. El futuro pertenece a los que aprovechan la posibilidad de crearlo.

Parece que los comentaristas de la televisión no entienden acerca de esos temas.

2 comentarios:

francis dijo...

hola
soy francis
queria agradecerte por este reportaje ya que me sirvio para reflexionar y hacer una tarea de la universidad, si bien tomo solo una idea no la tendria de no ser pot ti

gracias
es muy buena la nota

Anónimo dijo...

hola solo queria decirte que es muy interesante tu reporte, pues me intereso bastante porque yo tambien debo hacer un reporte sobre el tema y me aclaro algunas dudas gracias