Problemas de actitud, imagen y cercanía con los problemas de la gente.
La última encuesta realizada sobre la presidente Bachelet y su gobierno indican una clarísima baja (-18% desde el último sondeo) en la percepción de la gestión de su gobierno. Lo mismo ocurre con los partidos de derecha (- 8%), opositores al gobierno.
A mi modesto entender, una parte es la gestión y la deficiente solución a los problemas lo que influye en la percepción de la opinión pública y la otra parte es el comienzo del repudio de la ciudadanía a la actividad, en general, de lo políticos y sus correspondientes autoridades, quiénes realizan su gestión ajenos, lejanos y poco conectados a los problemas de la gente y sólo viven enfrascados en sus problemas y rencillas personales o de partido. O viajando.
La ciudadanía, con la encuesta, les está indicando que están aburridos con ellos. Sienten que abusan con la paciencia del pueblo. Que han sido usados para obtener poder.
Los grandes temas que interesan a la ciudadanía no están siendo hablados en el lenguaje de la calle, se utiliza un lenguaje político a un nivel que la gente no puede decodificar y por lo tanto hacerlo suyo. Los mensajes, oficiales y de los otros les pasan por arriba de la cabeza a los ciudadanos y sienten que les están pasando “gato por liebre”. Y eso es problema de los asesores comunicacionales.
El grado de información de lo que ocurre en la vida diaria siempre es medio difuso para las personas comunes y corrientes, excepto en las cosas que le tocan de cerca. El problema es conectarse en su propio lenguaje y decírselo con credibilidad, con simplicidad para que entienda y pueda hacer su propio juicio de valores.
La Opinión Pública tiene sensaciones referidas a experiencias inmediatas básicas, generadas por estímulos del medio aislados simples y la percepción incluye la interpretación de esas sensaciones, dándoles significado, organización e interpretación por medio de la mente, del conocimiento, de las experiencias y expectativas que la persona posee, reconociendo los hechos significativos en su vida.
De esa forma se originan los últimos resultados de la encuesta y la imagen que tienen de las autoridades.
La “imagen corporativa personal”, por decirlo de alguna manera, de los políticos chilenos y las autoridades está deteriorada y esto es consecuencia que nunca han entendido como se maneja una imagen. Porque ésta no sólo corresponde a una estrategia para un gobierno o un partido, sino que también es una estrategia para las personas.
A los políticos muy poca gente les cree les cree, porque por su constante faceta de “comunicadores autodidactas” se sienten autorizados a discutir, cercenar y redondear las ideas en “nombre de mis votantes” y se produce un mundo irreal de contradicciones, gestiones apasionadas o explicaciones confusas.
El impacto que causan en las personas depende un 55% de cómo se ven y se comportan, en un 38% en como hablan y un 7% en los que dicen.
La comunicación de la identidad de una persona pública se compone de un sinnúmero de elementos, tanto internos como externos, que desarrollándolos, constituyen la plataforma de proyección de su imagen.
La identidad, para perfilar una imagen, se emite primero a través del Contacto Visual, o sea todo lo tangible y vinculado a él o ella. En segundo lugar, el Comportamiento, que corresponde a una zona de hechos más que de palabras, o sea, la forma en que esa persona se comporta en sus relaciones internas y con el exterior y, finalmente, la Comunicación a terceros, que es todo lo que dice a sus públicos, ya sea por el envío de mensajes a través de los diferentes canales de comunicación, como por medio de su conducta diaria.
Así se va construyendo la imagen, al mismo tiempo que se desarrolla en ella todo un sistema de asociaciones y de valores que se estabilizan más o menos en la mente de la gente. La imagen se constituye en "una representación mental, concepto o idea" que tiene el público acerca de una persona pública, autoridad, partido o gobierno.
La encuesta de percepción mencionada se refiere a la imagen y percepciones que tiene la ciudadanía en este momento y se forma en un nivel subjetivo, por todas las experiencias más o menos directas que han tenido con otras personas, y en un nivel social, por toda la información indirecta que circula a nivel interpersonal o de los medios de comunicación.
Como la imagen “se arma” en la cabeza de las personas, constituyendo un fenómeno de opinión, la actitud mostrada ante los hechos ocurridos en el país marca la diferencia y en eso las autoridades parecen estar erradas y se ve en el resultado de la última encuesta.